Tabla de quesos naturales bajos en sodio como cuartirolo y port salut acompañados de vegetales frescos, representando una elección saludable en obesidad.

¿Qué quesos convienen y cuáles no en obesidad?

¿Por qué los compactos naturales son mejores que los untables?

ENCABEZADO

No todos los quesos actúan igual en el cuerpo. Algunos ayudan a controlar el hambre y otros la disparan. Sigue leyendo para saber cuáles elegir.

INTRODUCCIÓN

Por Lic. Alicia Crocco – Nutricionista especializada en obesidad, enfermedades digestivas, intestinales y patologías metabólicas

En nutrición para obesidad no se habla de prohibiciones sino de impacto metabólico. Los quesos no son todos iguales: algunos favorecen saciedad y estabilidad glucémica, mientras que otros promueven inflamación, ansiedad alimentaria y bloqueo del descenso de peso.

DESARROLLO

La diferencia clave no es solo la grasa, sino la estructura, el grado de fermentación, la cantidad de sodio y los aditivos.

Quesos compactos y naturales

Ejemplos: port salut natural, cuartirolo compacto, mozzarella fresca, quesos artesanales de fermentación corta.

Estos quesos se caracterizan por:

  • Baja cantidad de lactosa
  • Proteína concentrada
  • Grasa natural que enlentece la absorción
  • Menor impacto glucémico
  • Menor carga de aditivos

Desde el punto de vista metabólico, cuando son bajos en sodio y de fermentación real, generan mayor saciedad, menor respuesta insulínica y menor activación del circuito de hambre compulsiva.

Atención con los quesos duros y muy estacionados

Quesos como gouda, gruyere, pategrás, reggianito y sardo, aunque sean compactos, suelen tener alto contenido de sodio.

El exceso de sodio en obesidad:

  • Favorece retención de líquidos
  • Aumenta presión arterial
  • Activa inflamación crónica
  • Interfiere con la señal de saciedad
  • Dificulta el descenso de peso

Por eso, estos quesos no son metabólicamente neutros y deben evitarse o usarse solo de manera muy ocasional en personas con obesidad, hipertensión o síndrome metabólico.

Cantidad recomendada

En obesidad:

  • Porción segura: 20 a 30 g
  • No todos los días
  • Siempre dentro de comidas estructuradas con vegetales y proteínas

Quesos que NO se recomiendan

  • Untables
  • Cremosos
  • Queso blanco
  • Quesos procesados
  • Quesos rallados industriales
  • Quesos light o descremados

Estos productos tienen más lactosa, más sodio oculto, más aditivos y menor estructura proteica. Provocan mayor respuesta insulínica, menos saciedad y mayor riesgo de comer en exceso.

La ciencia muestra que los lácteos fermentados reales, bajos en sodio y no ultraprocesados, tienen mejor impacto metabólico que los productos lácteos modificados o descremados.

RESUMEN

No es la grasa del queso lo que define si conviene o no, sino su fermentación, su sodio y su grado de procesamiento. Los quesos naturales, compactos y bajos en sodio pueden formar parte del plan de obesidad. Los untables, procesados y muy salados no.

FRASE FINAL

Cuando el alimento respeta su estructura natural, el cuerpo recupera su equilibrio; cuando está cargado de sodio y aditivos, el metabolismo se desordena.

BIBLIOGRAFÍA

  • Astrup A et al. Full-fat dairy and metabolic health. Advances in Nutrition, 2020
  • Dehghan M et al. Dairy fat and cardiometabolic risk. American Journal of Clinical Nutrition, 2021
  • Ludwig DS et al. Insulin dynamics and obesity. Journal of Endocrinology, 2022
  • Mozaffarian D. Fermented dairy and metabolic outcomes. BMJ, 2020
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