Las harinas son adictivas: forman parte de las drogas alimentarias

Eliminar las harinas de la alimentación genera síndrome de abstinencia. ¿Cuáles son los síntomas y cómo enfrentar el problema y solucionarlo?

Los argentinos cada vez se interesan más por comer mejor. En esa búsqueda de una alimentación sana y una vida saludable, consumen más productos orgánicos y eliminan algunos alimentos que consideran dañinos para el organismo.

De hecho, las dietas que eliminan las harinas blancas, el azúcar y las grasas refinadas se imponen para lograr esos objetivos. Sin embargo, dejar de consumir estos productos provoca en el cuerpo un síndrome de abstinencia que genera síntomas y consecuencias.

Para poder explicar esta manifestación, hay que mencionar que en el cerebro existe un área o sistema de recompensa, en donde la protagonista es la dopamina, un neurotransmisor que emite la señal del placer. Cuando este neurotransmisor aumenta, la persona experimenta más satisfacción.

Estudios científicos comprobaron que los hidratos de carbono generan esa sensación, al igual que otras drogas como cocaína, heroína, morfina y nicotina.

Cabe aclarar, que se refiere a los hidratos de carbono industrializados, aquellos que provienen de los vegetales, frutas y de otros alimentos que nos brinda la naturaleza, no producen adicción.

Especialistas señalan que cada vez necesitas comer más harinas o hidratos para lograr el mismo efecto del placer. Y cuando no hay hidratos (dietas estrictas y restrictivas sin hidratos), la dopamina disminuye a niveles muy bajos o nulos generando el síndrome de abstinencia.


¿Cuáles son los síntomas que produce el síndrome de abstinencia a las harinas?

  • Cefaleas intensas.
  • Irritabilidad.
  • Fatiga.
  • Desgano.
  • Náuseas.
  • Cansancio y 
  • Cetosis (ante la ausencia de glucosa por falta de ingesta de carbohidratos, el cuerpo empieza a quemar la grasa para obtener energía generando cetosis). Estos signos pueden llegar a durar entre dos y siete días.

¿Cómo evitar el síndrome de abstinencia?

  • Se recomienda incorporar todos los grupos de alimentos en la alimentación diaria e ingerir comidas que sean verdaderamente nutritivas, como carnes, verduras, frutas, huevos, legumbres, lácteos y semillas. 
  • No realizar dietas mágicas, estrictas que no haya modificación de hábitos alimentarios.
  • Realizar un tratamiento nutricional con un Lic. en Nutrición con quien puedan establecer pautas nutricionales personalizadas, basadas en la erradicación de las harinas y otras drogas alimentarias, es decir aquellos ingredientes que están muy escondidos en los alimentos industrializados, que generalmente los consumidores desconocen y caen en la trampa del consumo inadecuado.

¿Cómo vencen las ganas de comer harinas?

» Controlar la calidad y la cantidad de los hidratos que se consumen. Evitar aquellos que provengan de la industria alimentaria, ya que ocasionan compulsión y estimulan las papilas gustativas.

» Adoptar una alimentación balanceada que incluya todos los grupos de alimentos, que favorecerá el mejoramiento de la calidad de vida.

» Pactar junto con el Lic. en Nutrición qué comidas deberá realizar a diario y si fueran necesarias, la utilización de entrecomidas.

» Desmitificación de alimentos que ayudan a bajar de peso: light, dietéticos que son una trampa para que sean esclavos de esos alimentos. Lo que da placer al paladar: cuidado.

» Realizar otras actividades que se relacionen con el movimiento y no que sean sedentarias o que el foco sea la comida.

» Servir solo la porción que se va a comer y hacerlo lentamente concentradamente.

» No llevar fuentes con comida a la mesa.

» Es preferible ir dejando las drogas alimentarias. Esta nota se refiere exclusivamente a las harinas. Son adictivas y por más que se coma un poco, deja un nerviosismo incontrolable que no se puede dejar de parar de comer.

» Ir al supermercado con una lista de alimentos que se van a utilizar en una semana. Esto servirá para no tentarse en la compra de alimentos inadecuados, de tener organizado el menú semanal y no salirse de el.

Ten presente:

Las drogas alimentarias son peligrosas para tu vida. No te confundas: un poquito es, como que le digas a un drogadito: “deja la droga de a poco”.

Es adictiva. tenle respeto y déjalas.

No lo hagas solo. Realiza un tratamiento nutricional con un especialista que te enseñe a luchar contra ellas y que le puedas ganar.

Fuente: Puntobiz y Lic. Alicia Crocco

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