Consumir Frutas Extra No Controla el Apetito

Comer manzanas y uvas antes de almorzar logró que los participantes sintieran más saciedad y comieran un poco menos que cuando ingerían una cantidad equivalente de jugo de frutas como aperitivo.

Aun así, el uso de una dieta muy rica en frutas y verduras durante varios meses no modificó en el largo plazo la percepción de los voluntarios del nivel de hambre y saciedad.

Esto da continuidad a los resultados previos del mismo estudio, en el que 34 participantes (con peso normal, sobrepeso u obesidad) habían engordado entre 1,6 y 2,25 kilos después de incorporar jugos frutales a la alimentación durante ocho semanas. Los participantes obesos en especial también engordaron cuando empezaron a incorporar frutas frescas y verduras a la dieta.

“Si se le dice a la gente que incorpore algo a la dieta, existe la posibilidad de que no adelgace, o engorde, aunque se trate de frutas y verduras”, dijo Barbara Rolls, directora de ciencias nutricionales de The Pennsylvania State University, University Park. Hay que ser muy cuidadosos al explicar que se trata de una sustitución y no decir solamente ‘Coma más de esto o de aquello’.

Indicó que eso se aplica especialmente a las bebidas porque el organismo regula el apetito y la sed de distinta manera y, a menudo, la gente no piensa que debe comer menos para compensar el jugo o las bebidas sin calorías que ingirió.

El equipo de Richard Mattes, de Purdue University, Indiana, observó que cuando los voluntarios almorzaban fideos con queso sin límites, consumían unas 785-821 calorías, según el día.

Pero cuando algunos participantes comenzaban el almuerzo con una fruta fresca o seca y luego pasaban al plato principal, ingerían 678 calorías en total. En cambio, cuando consumían jugos frutales, incorporaban 891 calorías.

En promedio, los participantes consumieron unas 400 calorías más durante el día de prueba, cuando comenzaban el almuerzo con un jugo, que cuando lo hacían con una fruta sólida, según precisa el equipo en International Journal of Obesity.

Pero cuando el equipo sumó a la dieta 400-550 calorías en frutas y verduras o en jugos frutases por día, durante ocho semanas, no varió la percepción que los voluntarios tenían de la sensación de hambre o saciedad en cada período de prueba.

Eso quiere decir que no bastaría agregar frutas y verduras según las guías nutricionales para que las personas que hacen dieta sientan saciedad y puedan adelgazar. En realidad, los autores observaron que eso les impediría bajar los kilos de más.

El equipo recomendó “implementar cuidadosamente las recomendaciones” mediante un servicio de consejería u otros programas nutricionales para garantizar que los pacientes mejoren su alimentación sin engordar accidentalmente.

Fuente: International Journal of Obesity

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