Aumento de peso: El cortisol es una de las responsables del aumento de peso

¿Llevas tiempo que comes compulsivamente? Uno de los factores puede ser que tengas aumento del cortisol: molécula del estrés, que tiene gran influencia en la ganancia de peso. ¿Dónde está la solución?

A muchos les puede que comen compulsivamente,  en casos de estrés, ya sea por el trabajo, las relaciones sentimentales o problemas económicos y esto no favorece a nuestro organismo. Ya que desestabiliza nuestra salud mental, generando síntomas como el dolor de cabeza, ansiedad o falta de apetito o constipación.

Esto que ocurre, está íntimamente relacionado con una hormona que el cuerpo produce en situaciones de emergencia para ayudarnos a enfrentar los problemas que se llama cortisol.

¿En qué afecta la presencia del cortisol?

Cuando atravesamos una situación de estrés, en nuestro organismo se disparan los niveles de cortisol, conocido también como la hormona del estrés. Como es a través de esta hormona la única que se obtiene energía para el cerebro, por eso tratará de conseguirla por diferentes vías: y destruye tejidos, proteínas musculares, ácidos grasos y evita la entrada de glucosa hacia otros tejidos y hará que todas las funciones anabólicas de recuperación, renovación y creación de tejidos se frenen y el organismo cambia al metabolismo catabólico para resolver esa situación de alarma.

¿Qué es el anabolismo? Son moléculas pequeñas se transforman en moléculas más grandes y complejas de hidratos de carbono, proteínas y grasas. El catabolismo, o metabolismo destructivo, es el proceso que produce la energía necesaria para toda la actividad que tiene lugar en las células.

El cortisol provoca un aumento de insulina por eso es que se tiene apetito. Esta forma compulsiva de comer hace que las grasas se almacenen generando mucha inflamación del hígado. Por otro lado, el cerebro también se ve afectado, al intentar aliviar el estrés con comida.

¿Cómo afecta este cambio a nuestro cuerpo?

Lo que llama la atención es el almacenamiento excesivo de grasa como método de supervivencia, experimentando aquellos que atraviesan este proceso, obesidad en

Más concretamente, los pacientes experimentan obesidad troncular, es decir, cuando divides el diámetro de la cintura por la cadera el resultado es igual. La redistribución de la grasa es desde las extremidades hasta la zona abdominal. Esta situación puede ser momentánea pero si se extienden puede desarrollar síndrome de Cushing o hipercortisolismo.

El estrés crónico sumado al aumento de cortisol puede desencadenar episodios de:
* Irritabilidad.

  • Irritabilidad.
  • Palpitaciones
  • Cansancio.
  • Problemas digestivos
  • Pérdida de la memoria.
  • Calambres musculares.

Todo esto se debe a que el cortisol daña la conexión entre las células cerebrales, hay una disminución de las defensas o puede ser por la interrupción de la menstruación, entre otros síntomas.

¿Cómo podemos evitar su influencia en el organismo?  

  • Mejorando los hábitos alimenticios  

Las situaciones de estrés no son las únicas que desencadenan los efectos del cortisol. Expertos alertan que puede aparecer en casos de excesiva actividad física, con las bajadas fuertes de azúcar o por un descanso insuficiente. Por este motivo, las dietas adelgazantes más estrictas no siempre obtienen los resultados esperados, provocando así una ansiedad adicional en el paciente.

Por eso para mantener los niveles de cortisol dentro de los parámetros normales será necesario que tengas en cuenta estos nutrientes:

  • Magnesio. El arroz integral, los garbanzos, las chauchas, las arvejas, los caracoles o algunos frutos secos como las avellanas, los pistachos o las nueces. Vas a poder aprovechar sus virtudes si los consumes después de haber practicado algún tipo de ejercicio aeróbico: caminata, bicicleta, etc.
  • Omega-3. Son el pescado azul -especialmente las sardinas, las anchoas y el salmón-, el marisco, la lechuga, las espinacas, las frutillas y productos vegetales como el aceite de soja o canola, las semillas de chía y lino y las nueces.
  • Triptófano. Es un aminoácido esencial que estimula la producción de serotonina, conocida también como la hormona del bienestar.

¿Dónde se encuentra? En los huevos, la leche, el chocolate negro, la levadura de cerveza, los frutos secos, la carne de pavo y pollo, el pescado azul, las legumbres, las semillas o frutas como el ananá, la banana, la palta y vegetales como las espinacas, el brócoli y la remolacha.

Para evitar el estrés permanente y que ocasione aumento en tu peso corporal, es fundamental, no sólo esto que te acabo de mencionar.

Sigue un Plan alimentario saludable, equilibrado, eligiendo tus alimentos y bebidas:

  • Fuente importante de verduras y frutas, que obtendrás vitaminas, minerales, fibra, antioxidantes.
  • Proteínas de alta calidad: leche, quesos con bajo contenido en sodio, carnes rotando el consumo semanal, de rojas y blancas, huevo.
  • Hidratos de carbono complejos e integrales: papa, papa, batata, choclo, arroz, trigo burgol, quinoa, etc.
  • Ácidos grasos esenciales: presentes fundamentalmente en los pescados azules y en los alimentos que ya te mencioné.
  • Evita la cafeína, bebidas exitantes, edulcorantes artificiales y bebidas alcohólicas.

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